Chilpancingo, mayo 8, 2026.- La Unión Nacional de Padres de Familia ((UNPF)) rechazó el adelanto del cierre del ciclo escolar 2025-2026 al próximo 5 de junio, acordado por la Secretaría de Educación Pública y autoridades educativas estatales, al considerar que la medida agravará el rezago educativo en el país.
En un posicionamiento, la organización calificó la decisión como un “grave error” y cuestionó que se reduzcan entre cinco y siete semanas de clases bajo argumentos relacionados con las altas temperaturas y la realización del Copa Mundial de la FIFA 2026.
La UNPF advirtió que México ya enfrenta bajos niveles de aprendizaje en lectura, matemáticas y comprensión, por lo que recortar el calendario escolar representa “un golpe directo al derecho a la educación”.
También criticó que la medida se haya tomado sin consultar a madres y padres de familia y sostuvo que los supuestos mecanismos de reforzamiento académico previstos para agosto no compensarán el tiempo efectivo perdido en las aulas.
“Las interrupciones prolongadas generan pérdidas irreversibles en el aprendizaje”, señaló la organización.
Respecto al argumento relacionado con el Mundial de Futbol, la UNPF consideró “inaceptable” que un evento deportivo influya en la reducción del calendario escolar, especialmente cuando sólo tendrá impacto directo en una parte limitada del país.
Asimismo, sostuvo que las altas temperaturas no son una situación nueva y acusó falta de inversión en infraestructura escolar, como ventilación y adecuaciones básicas para enfrentar el calor.
La organización propuso alternativas como horarios escalonados, suspensión focalizada por regiones y apoyo tecnológico, sin necesidad de cancelar semanas completas de clases.
Entre sus exigencias, la Unión Nacional de Padres de Familia pidió revocar el acuerdo, transparentar los análisis técnicos que justifican la medida y garantizar el cumplimiento del mínimo de días efectivos de clase establecidos en la normatividad educativa.
La UNPF llamó a madres y padres de familia del país a manifestar su rechazo a la decisión y advirtió que “la educación no se negocia”.

