Chilpancingo, mayo 6, 2026.- Luego de las acusaciones de Estados Unidos en contra del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, por presuntos vínculos con la delincuencia organizada, legisladores y dirigentes de Morena rechazaron la narrativa de que su partido tenga nexos con el crimen y consideraron que el caso no tendrá un costo electoral en los comicios de 2027.
La senadora Dolores Padierna Luna reconoció que el tema podría generar efectos políticos, aunque sostuvo que aún hay margen para aclarar los señalamientos antes del inicio formal del proceso electoral.
“Estamos a tiempo, no empieza el proceso electoral. Creo que estamos a tiempo para aclarar. Los que estamos en territorio vemos el pulso de la gente, y la gente es crítica, es demandante. Está muy consciente, pero de ahí a que se vuelque a la derecha y dé un revés histórico, no lo veo”, declaró.
Al ser cuestionada sobre las acusaciones de que Morena es un “narcopartido”, Padierna rechazó esa versión y la atribuyó a una narrativa impulsada desde el extranjero. “¿Quién dice que somos un narco partido? Esa narrativa la tiene Estados Unidos. Yo no compro la narrativa de Estados Unidos”, afirmó.
Por su parte, el senador Gerardo Fernández Noroña descartó que el caso tenga repercusiones electorales para su partido. “No lo creo, con sinceridad no lo creo, porque la verdad saldrá a la luz”, expresó.
En la misma línea, el dirigente de Morena en Guerrero, Jacinto González Varona calificó los señalamientos como parte de una estrategia política de la oposición y de Estados Unidos.
“Es una retórica de la derecha y es una reacción política de Estados Unidos. El gobernador ya pidió licencia y se retira para que se le investigue”, señaló.

