La morenista sostuvo que la descentralización de los servicios de salud, impulsada desde 1996, y las administraciones federales del PAN entre 2000 y 2012 dejaron problemas de coordinación y capacidad de atención que afectaron tanto a pacientes como al personal médico.
Ocampo Manzanares afirmó que las demandas de los trabajadores por mejores salarios, jornadas justas, insumos y respeto a sus derechos laborales son legítimas y deben atenderse, pero rechazó que se utilicen con fines de confrontación política.
Por su parte, el diputado de Morena Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros defendió el aumento del gasto público en salud durante los gobiernos de la llamada Cuarta Transformación, aunque reconoció que persisten problemas relacionados con la corrupción y el desvío de medicamentos e insumos.
El diputado indicó que el gasto en medicamentos pasó de alrededor de 108 mil millones de pesos en 2018 a más de 150 mil millones en 2026.
“¿Cómo no se va a hablar del pasado si dejaron colapsado el sistema de salud?”, cuestionó.
Llamó a los partidos políticos y a la sociedad a participar en la solución de las deficiencias del sistema de salud y sostuvo que el problema no se resuelve solo con mayores presupuestos, sino también con medidas para evitar la corrupción.
En su intervención, Montiel Servín, por su parte, mencionó las protestas de trabajadores del IMSS quienes han exigido medicamentos, materiales, mejores condiciones laborales y salarios dignos.
También expuso cifras sobre la carencia de acceso a los servicios de salud en el país y Guerrero, y pidió destinar recursos al mantenimiento de hospitales, renovación de equipos, contratación de personal y suministro de medicamentos.

