Lejos de los reflectores, Iván Hernández Díaz ha construido su carrera política dentro de Morena y en el servicio público, hasta convertirse en uno de los nombres que comienzan a sonar rumbo a la sucesión por la gubernatura de Guerrero en 2027.
Desde 2020, Hernández Díaz encabeza la Delegación de Programas para el Bienestar en Guerrero, una posición estratégica desde la que articula la relación entre el Gobierno federal y miles de beneficiarios en una de las entidades con mayores índices de pobreza del país.
Nacido en Chilpancingo en 1979, es contador público egresado del Instituto Tecnológico de Chilpancingo (ITCH).
Su trayectoria política comenzó en el ámbito sindical, primero como dirigente en el conjunto turístico Jacarandas. Más tarde, en 2006, participó de manera activa en el movimiento de defensa del petróleo, una de las movilizaciones que marcaron a una generación de cuadros de izquierda en el país.
Como ocurrió con otros dirigentes morenistas, primero militó en el Partido de la Revolución Democrática (PRD), instituto que abandonó en 2012 junto con otras figuras para sumarse al proceso de construcción de Morena en Guerrero.
Con la formación del partido en el estado, Hernández Díaz se integró a uno de los grupos políticos más influyentes de la naciente fuerza política, encabezado por César Núñez Ramos, fallecido en 2020 a causa de la covid-19.
En ese mismo círculo también participaba Jacinto González Varona, actual presidente estatal de Morena.
Con la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia en 2018, los distintos grupos internos de Morena comenzaron a ocupar posiciones clave dentro del Gobierno federal.
En ese reparto, César Núñez e Iván Hernández asumieron responsabilidades dentro de la estructura de Bienestar en Acapulco y Chilpancingo, respectivamente.
En 2020, en pleno proceso electoral, Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros dejó la Delegación de Programas para el Bienestar para competir por la candidatura de Morena al Gobierno estatal.
Fue entonces cuando el Ejecutivo designó a Hernández Díaz como nuevo delegado en Guerrero.
Cuatro años después, en octubre de 2024, ya durante la administración de Claudia Sheinbaum, el funcionario fue ratificado en el cargo, consolidando su presencia dentro de la estructura federal en el estado.
Aunque hasta ahora ha rechazado públicamente cualquier aspiración electoral, su nombre comienza a aparecer entre las cartas que Morena podría considerar para la contienda de 2027.
Sin embargo, el nombre del funcionario cobró relevancia ante la supuesta llegada de Ariadna Montiel Reyes, actual secretaria del Bienestar, a la presidencia nacional de Morena, con quien existe cercanía y confianza en el enramado de los programas sociales en Guerrero.

