Chilpancingo, marzo 6, 2026.- La senadora guerrerense Beatriz Mojica Morga planteó revisar el esquema fiscal y los mecanismos de certificación del mezcal artesanal al señalar que su regulación podría tener un impacto directo en el combate a la pobreza en comunidades productoras.
Durante una reunión con el director general de Políticas de Ingresos Tributarios de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Víctor Hugo Núñez Martínez, la legisladora explicó que en Guerrero existen al menos 20 mil familias dedicadas a la producción de mezcal artesanal que buscan avanzar hacia procesos de regulación y formalización.
Indicó que Guerrero ocupa el segundo lugar nacional en producción de mezcal y que esta actividad representa una fuente importante de ingresos para miles de familias campesinas, principalmente a través de pequeños procesos familiares que sostienen la economía de diversas comunidades rurales.
La senadora explicó que muchas familias combinan la elaboración de mezcal con actividades agrícolas como la siembra de maíz; sin embargo, señaló que en muchos casos la producción de esta bebida termina siendo su principal fuente de ingresos.
Detalló que varios productores elaboran volúmenes relativamente pequeños, de alrededor de 500 litros, pero aun así la actividad genera un impacto económico relevante para el sustento familiar.
Mojica Morga indicó que uno de los principales obstáculos para los productores es el alto costo de los procesos de certificación y formalización, lo que lleva a muchas familias a vender el producto a granel en lugar de integrarse al mercado formal.
Explicó que la formalización permitiría a los productores acceder a mejores mercados y obtener mayores ganancias por su producto.
Asimismo, señaló que cuando una destilería logra certificarse y comercializar su mezcal a mejor precio, el beneficio puede extenderse a otros productores de la comunidad y contribuir a dinamizar la economía local.
La legisladora también destacó que la producción de mezcal ha impulsado procesos de reconversión productiva en regiones como La Sierra y La Montaña de Guerrero, al ofrecer alternativas económicas más estables para las comunidades campesinas.
Finalmente, advirtió que el actual esquema fiscal representa una desventaja para bebidas tradicionales mexicanas. Señaló que el mezcal puede pagar entre 45 y 53 por ciento de impuestos, mientras que otras bebidas como la cerveza pagan tasas menores.
Incluso, agregó, algunas bebidas importadas como el vodka o el whisky llegan a pagar menos impuestos que bebidas mexicanas con denominación de origen, por lo que consideró necesario revisar el modelo de cobro para hacerlo más equitativo y fortalecer a las industrias artesanales.

